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Empatía en niños: cómo se desarrolla y cómo acompañarla

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Este artículo está aprobado por Yuppo Lab Psicólogo del Desarrollo

Publicado: 13 agosto, 2026

Actualizado: 13 agosto, 2026

Empatía en niños: cómo se desarrolla y cómo acompañarla

Aspectos destacados

  • La empatía en niños suele comenzar cuando, alrededor de los 18-24 meses, perciben la tristeza de otra persona, y alcanza la capacidad de ponerse en el lugar de los demás (tomar perspectiva) hacia los 4-5 años.

  • Las respuestas emocionales no aparecen de la noche a la mañana; se construyen gradualmente durante años, a medida que avanza el desarrollo cognitivo del niño.

  • Para enseñar emociones a los niños, primero hay que poner palabras sencillas a lo que usted siente y a lo que siente su hijo durante el día («Ahora pareces triste»).

  • Que los niños pequeños no quieran compartir sus juguetes no significa que tengan falta de empatía; es propio de la etapa egocéntrica, una parte normal de su desarrollo.

La empatía en niños es un proceso gradual, que suele prolongarse durante años, en el que aprenden a comprender lo que sienten los demás y a respetar esas emociones. Desde que nace, un bebé se centra únicamente en sus propias necesidades. Con el tiempo, descubrir que las personas que lo rodean también tienen un mundo interior es uno de los grandes pasos de su crecimiento emocional. Este proceso puede resultar exigente y requerir paciencia por parte de las familias. Si se pregunta cuándo empezará su hijo a tener en cuenta a los demás, en esta guía conocerá los hitos de la empatía infantil por edades y algunas formas de acompañar el proceso con cariño.

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¿Qué es la empatía en niños y por qué es importante?

La empatía en niños es la capacidad de percibir lo que sienten los demás y responder de forma adecuada a esas emociones. Es una habilidad importante que constituye la base de unas relaciones sociales saludables. Cuando un niño pequeño se acerca a un amigo que se ha caído o le ofrece su propio juguete, no está siguiendo solo una norma de cortesía: está realizando un acto de comprensión profunda. Esta capacidad es uno de los pilares más importantes a la hora de apoyar el desarrollo de la inteligencia emocional de 0 a 6 años. Sin embargo, para que se consolide por completo es necesario que maduren las áreas correspondientes del cerebro. Cada niño avanza según su propio ritmo y aprende a empatizar con la práctica, igual que aprende a caminar o a hablar.

Diferencias entre la empatía emocional y la cognitiva

La empatía emocional significa experimentar internamente lo que siente la otra persona, mientras que la empatía cognitiva consiste en comprender mentalmente que el otro puede tener una perspectiva distinta. Durante los primeros años predomina la respuesta emocional. Los psicólogos del desarrollo señalan que las neuronas espejo del cerebro permiten copiar emociones desde el nacimiento y que este es el primer paso de la empatía. Con la edad, gracias a la empatía cognitiva, el niño empieza a hacerse preguntas como «¿Por qué llora? ¿Qué le puede haber pasado?».

El papel de la empatía en unas relaciones sociales saludables

Los niños que desarrollan la capacidad de comprender lo que sienten los demás suelen tener más facilidad para crear vínculos sólidos con sus iguales y resolver los conflictos del grupo de forma pacífica. Cuando surge un problema, intentar comprender por qué la otra persona ha actuado así, en lugar de responder directamente con una reacción física, es un paso esencial para desarrollar unas buenas habilidades sociales.

¿Cómo evoluciona la empatía infantil por edades?

El proceso por el que los niños dan sentido a las emociones de otra persona avanza gradualmente: comienza con el llanto reflejo de los bebés y llega a una verdadera toma de perspectiva alrededor de los 5-6 años. Aunque las familias suelen esperar que sus hijos tengan en cuenta los sentimientos ajenos a cualquier edad, la empatía infantil por edades depende en gran medida de la madurez neurológica del niño. Según la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget, los niños de entre 2 y 7 años tienden de forma natural al egocentrismo y ven el mundo desde su propia perspectiva. Conocer la dinámica de cada etapa ayuda a ajustar las expectativas.

La siguiente tabla muestra la evolución general del desarrollo de la empatía según la edad:

Edad

Hito del desarrollo

Papel de la familia

0-12 meses

Empezar a llorar al oír a otro bebé llorando (contagio emocional).

Mostrar claramente las propias emociones mediante las expresiones faciales.

1-2 años

Percibir que otra persona está triste, pero no saber cómo ayudarla.

Empezar a nombrar las emociones con palabras sencillas («Llora, está triste»).

3-4 años

Ofrecer un objeto que le gusta (su propia manta) para consolar a otra persona.

Hablar sobre lo que sienten los demás a través de los cuentos.

5-6 años

Comprender que la otra persona puede tener sentimientos o necesidades diferentes.

Hacer preguntas abiertas que ayuden a establecer relaciones de causa y efecto.

Esta tabla es solo una guía general. Es importante recordar que cada niño puede atravesar estas etapas en momentos diferentes, según su propio ritmo y carácter.

De 0 a 3 años: contagio emocional y conciencia

Durante los tres primeros años de vida, los bebés reflejan como un espejo el estado emocional de las personas que los rodean y dan sus primeros pasos hacia la empatía mediante el llamado contagio emocional. Un niño que empieza a caminar puede reírse sin motivo cuando su madre se ríe o hacer un puchero al ver a otro niño llorando en el parque. Según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), que los niños de entre 18 y 24 meses empiecen a ofrecer sus propios recursos para calmarse, como un juguete que les gusta, a una persona triste se considera uno de los signos importantes de la empatía temprana.

De 3 a 6 años: del egocentrismo a la toma de perspectiva

Los niños en edad preescolar suelen dejar de centrarse únicamente en sus propios deseos y empiezan a comprender que los demás pueden pensar de otra manera entre los 4 y los 5 años. Durante esta etapa aumenta el autocontrol. El niño empieza a entender que, si su amigo está triste, debe darle el muñeco que le gusta a su amigo y no su propio coche. La enseñanza de la empatía a niños en edad preescolar se construye precisamente durante estos años, mediante conversaciones guiadas por los adultos. Los expertos señalan que entre los 4 y 5 años los niños empiezan a mostrar la capacidad de tomar perspectiva al comprender que otras personas pueden tener intenciones diferentes.

Mientras observa las habilidades socioemocionales de su hijo, puede utilizar el módulo de actividades de la aplicación Yuppo para valorar en qué nivel se encuentran y acceder a planes de actividades con materiales fáciles de encontrar en casa y un grado de dificultad adecuado a ese nivel.

5 formas eficaces de desarrollar la empatía en niños

Las familias pueden enseñar de forma natural a los niños a comprender a los demás al nombrar las emociones en niños, modelar conductas adecuadas y hacer preguntas abiertas. Para quienes se preguntan cómo enseñar empatía a niños, el paso más importante es plantear este aprendizaje no como una lección exigente, sino como una conversación integrada en la vida cotidiana. Saber que sus sentimientos son válidos ayuda al niño a mostrar la misma comprensión hacia los demás.

  1. Utilizar libros: Hablar sobre lo que sienten los personajes mientras leen un cuento.

  2. Dar responsabilidades: Asignar tareas sencillas de cuidado de una mascota o una planta, adecuadas a su edad.

  3. Aplicar las normas de casa con cariño y sin flexibilizarlas: Explicar también cómo se siente la otra persona al establecer límites.

  4. Utilizar paneles de emociones: Relacionar cómo se ha sentido durante el día con distintas expresiones faciales.

  5. Jugar juntos: Crear situaciones en las que los juguetes «hablen» durante el juego.

Practicar cómo nombrar y expresar las emociones

Para que los niños reconozcan su mundo interior y lo que sienten los demás, es fundamental que sus padres pongan palabras concretas a las emociones del momento. La capacidad de empatía en niños se alimenta con frases que validan lo que sienten, como «Ahora estás muy enfadado porque tu hermano te ha quitado el coche; puedo verlo». Un niño cuyas emociones no se ignoran aprende con el tiempo a considerar también válidos los sentimientos de los demás.

Ser un modelo: el impacto de la conducta de los padres

Los niños aprenden a mostrar empatía observando directamente cómo sus padres tratan con cariño a otras personas, a los animales o al entorno en la vida cotidiana, más que a través de advertencias teóricas. La importancia de crear un vínculo con su hijo y apoyar su desarrollo está en gran medida en sus reacciones ante las situaciones. El tono que utiliza cuando cede el paso a alguien en el tráfico o habla por teléfono con un amigo triste es una de las lecciones de empatía más potentes para su hijo.

Errores frecuentes sobre la empatía en niños

Esperar que un niño tenga una madurez superior a la propia de su edad o pedirle que reprima sus sentimientos cuando llora son errores que pueden perjudicar el desarrollo de la comprensión emocional. Las familias que se preocupan por la falta de empatía en niños suelen esperar que sus hijos de 2 o 3 años compartan algo para lo que todavía no están preparados desde el punto de vista cognitivo. Obligarle a decir «Pide perdón» no genera un arrepentimiento auténtico, sino una palabra mecánica para terminar con la tensión del momento. En su lugar, ofrecer pasos concretos para reparar la situación, como «A tu amigo le ha dolido. ¿Te parece que le traigamos hielo para que se sienta mejor?», favorece un aprendizaje mucho más duradero.

¿Cuándo conviene pedir ayuda a un especialista?

Que un niño, al llegar a los 5 años, siga mostrando una indiferencia total y constante ante el dolor o la alegría de sus iguales, o que haga daño de forma intencionada a personas o animales, son situaciones que requieren orientación profesional. Por supuesto, todos los niños pueden comportarse de forma egoísta en ocasiones, tener rabietas o empujar a un amigo durante el juego; forma parte natural del crecimiento. Sin embargo, si estas reacciones se vuelven constantes, el niño no interioriza las indicaciones de ninguna manera y no muestra el menor signo de conciencia sobre los sentimientos ajenos, consultar con un pedagogo o un psicólogo infantil puede ayudar a apoyar su adaptación social.

Resumen y próximos pasos

  • Desarrollo gradual: Recuerde que su hijo no aprenderá empatía en un día; es un proceso neurológico que avanza con la edad.

  • Hablar de las emociones: Esta semana, procure practicar cómo nombrar sin juzgar las emociones intensas que siente su hijo.

  • Ajustar las expectativas: Si su hijo menor de 3 años no quiere compartir sus juguetes, considérelo una etapa natural del desarrollo y no un problema de carácter.

  • Observar: Observe cómo trata su hijo a otros seres vivos, reconozca de inmediato sus buenas conductas y anímele a repetirlas.

¿Cuándo hay que consultar al médico?

Si no aparecen en los meses esperados habilidades de comunicación como el contacto visual o la atención conjunta, que constituyen la base del desarrollo social y de la empatía en bebés, es necesario que un médico valore la situación. En los niños pequeños, la falta de respuesta emocional puede deberse solo al temperamento y ser normal; sin embargo, algunos signos pueden indicar la necesidad de apoyo para el desarrollo o el sistema neurológico:

  • Que un bebé de unos 9-12 meses no responda nunca cuando se le llama por su nombre o no mantenga un contacto visual regular con usted no permite establecer un diagnóstico por sí solo, pero es un umbral que debe vigilar el pediatra.

  • Que alrededor de los 18-24 meses muestre un desinterés total por mirar un objeto o acontecimiento que usted señala (atención conjunta).

  • Que los niños mayores de 3 años prefieran jugar de forma constante y aislada con objetos, en lugar de mostrar interés por las personas.

  • Detectar una pérdida repentina o gradual de habilidades sociales y comunicativas que el niño ya había adquirido.

Este contenido tiene únicamente fines informativos; consulte siempre con su pediatra para obtener un diagnóstico y tratamiento.

En la crianza, es muy valioso observar de cerca no solo el desarrollo físico de los niños, sino también su desarrollo socioemocional. Si desea conocer mejor las respuestas emocionales y el carácter único de su hijo, puede realizar el test de temperamento basado en evidencia científica disponible en la aplicación Yuppo. Así podrá hacerse una idea de cómo percibe el mundo y acceder a contenidos de crianza preparados por especialistas.

Preguntas frecuentes

¿Los bebés pueden sentir empatía?

Aunque al principio los bebés no pueden comprender mentalmente la tristeza de otra persona, dan los primeros pasos hacia la empatía al copiar de forma refleja las emociones que perciben a su alrededor. Llorar al oír a otro bebé llorar es una forma temprana y natural de empatía que aparece mediante el contagio emocional.

¿Que mi hijo haga daño a otros significa que no tiene empatía?

Hasta los 3 o 4 años, el control de los impulsos aún no está plenamente desarrollado. Por eso, pegar o empujar durante una pelea por un juguete suele reflejar unas habilidades de autocontrol todavía en desarrollo, más que falta de empatía. Con límites pacientes y constantes, estas conductas tienden a disminuir con el tiempo.

¿Cómo se trabaja la empatía con niños en edad preescolar?

La forma más natural de enseñar a los niños en edad preescolar a comprender a los demás es conversar sobre distintas situaciones mediante juegos y cuentos ilustrados. Puede hacer preguntas abiertas como «¿Por qué crees que llora este personaje?», para ayudarle a establecer relaciones de causa y efecto.

¿Leer cuentos ayuda a desarrollar la empatía infantil?

Leer con regularidad libros centrados en las emociones es un método muy eficaz para que los niños descubran, en un entorno seguro, qué pueden sentir las personas en distintas situaciones. Conocer las experiencias de diversos personajes fortalece su capacidad de mirar más allá de su propio mundo.

¿La empatía se nace con ella o se puede aprender?

Aunque la empatía tiene una base biológica y aspectos innatos, como las neuronas espejo, que se convierta en una conducta estable y significativa depende de la interacción con el entorno y del aprendizaje. La actitud de los padres influye en cuánto puede desarrollar el niño ese potencial.

¿Puede un niño tener empatía si le cuesta expresar sus emociones?

A los niños que no pueden poner nombre a la confusión o tristeza de su mundo interior suele resultarles mucho más difícil interpretar correctamente lo que sienten los demás y responder de forma adecuada. Por eso, el primer paso de la conciencia emocional es que el niño reconozca sus propios sentimientos con la guía de sus padres.

Referencias

  1. Eisenberg, N., & Miller, P. A. (1987). The relation of empathy to prosocial and related behaviors. Psychological bulletin, 101(1), 91.

  2. Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Signs and symptoms of autism spectrum disorder. Centers for Disease Control and Prevention.

Yuppo Lab Psicólogo del Desarrollo

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